abril 23, 2009

Ami, el niño de las estrellas...


Alguien que me quiere mucho, hace unos años atrás me regaló algo que de varias formas me ha hecho cambiar mi forma de ser, de pensar e incluso de sentir. Mi hermana Ruth, quizás viendo que aquella época que tan difícil se me hizo (cuando quedé pegado en tercero medio) me estaba complicando la vida, me regaló un libro que se volvió mi favorito; “Ami, el niño de las estrellas”. Con una dedicatoria escrita por ella, ese libro llegó a revivirme de aquel bajón y siguió en mi mente por mucho tiempo. Cada vez que pasaba por alguna feria de libros, miraba si encontraba los tomos siguientes, que ya sabía que eran 3, pero nunca encontraba la segunda parte, sólo la tercera, hasta que el año pasado la encontré. Este mes recién lo leí y realmente me refresco muchas cosas del primer libro y quedé más que entusiasmado para seguir con la tercera parte.
Sinceramente, “Ami, el niño de las estrellas” es un libro que recomendaría a cualquier persona que busque leer algo que lleno de simpleza, tenga contenido y que termines replanteándote la forma en que vemos y nos explicamos muchas cosas. Me encantaría que las personas que me rodean lo leyeran y pudieran sentir de ese libro lo que me hizo sentir a mí. No se trata de susceptibilidad, sino de ver algunas cosas que ya conocemos, con los ojos de un niño, pero sin perder la objetividad.
Por otro lado, quiero contar acá algo que me pasó el viernes pasado (17 de abril de 2009) mientras estaba sólo en la casa de JP. Alrededor de las 7 de la tarde, como no estaba JP ni Marcelo, me senté en el jardín a leer un rato “Ami regresa” (2da parte de “Ami, el niño de las estrellas”) y luego de avanzar unas 20 páginas, guardé el libro y puse música, luego me volví a sentar en el jardín para mirar cuando aparecían las primeras estrellas. En eso estaba cuando me vino a la mente el tema de los ovnis y de cuanto nos gustaría a cualquiera de nosotros ver algo como eso, pero finalmente, siguiendo la línea de libro, pensé en lo que ahí se dice sobre que deberíamos maravillarnos con las cosas que nos rodean que no dejan de ser maravillosas sólo porque las veamos más a diario. Me puse a mirar una estrella que parecía moverse justo en frente mío, pero en realidad siempre las estrellas parecen moverse así que tampoco me pasé ninguna clase de rollo con eso, hasta que esa misma estrella empezó a subir lentamente con una indudable claridad. Era más brillante que las demás, como mirar una ampolleta encendida a media cuadra de distancia. Subió por sobre el tendido eléctrico y luego empezó a avanzar, desde donde yo la veía (hacia la costa) en dirección a donde yo estaba. La vi avanzar claramente, pero más bien flotaba, no tenia impulso y no hacía ruido alguno como de avión o helicóptero y según yo la distancia que llevaba desde el suelo era como de unas dos cuadras. En un momento pensé en filmarlo con mi celular, pero además de poca batería, tengo poca resolución, por lo que preferí no hacerlo. También pensé en hablarle a unos vecinos que estaban afuera conversando, pero me dio lata, así que cuando se fue acercando hacia donde estaba yo, me paré de la silla y me puse junto al portón, así si alguien me veía mirar al cielo, lo haría también, pero eso no pasó, por lo que creo que de los que estábamos ahí, nadie más lo vio. Finalmente, pasó por sobre mí y siguió en dirección al volcán Villarrica hasta que lo perdí de vista. Hasta ahora estoy alucinando con eso. Supongo que, como dice “Ami”, el que lo haya visto es parte del “plan de ayuda”… bueno, si llegan a leerlo, entenderán a que me refiero.

Zorros en disfraces de oveja


Recuerdo hace unas semanas, viendo un programa de televisión, haber visto a una participante decirle a otra que era “una zorrita disfrazada de oveja”, cosa que no me deja de dar vueltas cuando pienso en la gente que conozco y la capacidad de ver más allá de la apariencia. Quizás todos en algún momento queremos mostrar lo mejor de nosotros sin necesidad de ser falsos, pero hay quienes crean personajes de sí mismos, diametralmente opuestos frente a diferentes personas o situaciones. Como dije antes, todos en algún momento actuamos para mostrar lo mejor de nosotros, ¿En qué minuto pasamos a ser “zorros en piel de oveja”?... ¿Es mejor ser “zorro en piel de oveja” o ser “oveja en piel de zorro”?...
Hace algún tiempo, tuve una “amiga”, que cada vez que me visitaba, me contaba la vida entera de otro amigo de ella con el que yo prefería mantener cierta distancia en ese momento. Me contaba cosas súper personales que él le contaba a ella, lo que hacía y dejaba de hacer, con quienes lo hacía, cuando y además agregaba su opinión personal, la que a decir verdad me sonaba bastante forzada para quedar bien conmigo, pues si “tan mala” era la forma de comportase (según ella) del chico este, ¿por qué ella seguía siendo su amiga?... Le pedí que ya no siguiera contándome cosas, porque no necesitaba saberlas y por lo demás, independiente de que no tuviera mayor cercanía con el otro amigo de ella, su actitud de amiga con él dejaba bastante que desear. Con el tiempo, me empezaron a llegar comentarios de que esta niña, supuesta amiga mía, contaba algunas cosas que hablaba conmigo de la misma forma que me contaba a mí lo que pasaba con sus otros amigos, cosa que era de esperar. Yo realmente, no creo que ella haya sido una mala persona, no era una zorrita en piel de oveja, no lo hacía por maldad, pero creo que le gustaba quedar bien con todo el mundo y tal como dice la canción de Los Prisioneros (nunca quedas mal con nadie): “…sólo eres una mierda buena onda”… personas de este tipo, las encontramos en todos lados. Por un lado son personas que la cagan, pero que no lo hacen con maldad, sino con cierto grado de inmadurez, entonces no nos sentimos capaces de hacer crítica de aquello, aunque por otro lado hay daño y ahí si debiéramos ser capaces de aclarar.
Siempre he dicho que cuando siento cierto rechazo hacia alguien, trato de muchas formas de no sentirlo y ganarme a esa persona, aun cuando ni se entere de ese sentimiento que me provoca, pero cuando alguien es “buena onda” conmigo, mientras por detrás habla de mi, cuenta cosas que hago y más encima muchas de ellas son mentira, es motivo para dar un paso al lado y dejar hasta ahí la cercanía sin siquiera perder tiempo y energía en tirarle mala onda de vuelta. Lamentablemente no podemos evitar encontrarnos con personas así, independiente del lugar donde estemos, sólo nos queda abrir más los ojos.

Mis dias en el sur

El último tiempo he conocido mucha gente nueva por estos lados en el sur, he conocido nuevos lugares, he visto la famosa “magia del sur”, tal como decía el comercial de Colún. He aprendido cosas nuevas, pero también me ha costado más el estar lejos de mi casa, lejos de mis amigos, de un montón de personas que de verme llegar de vuelta, sé que estarían felices de verme, al igual que yo lo estaría, pero bueno, hay cosas que nos gustaría mucho hacer y siempre hay otras que debemos hacer. En mi caso creo que acá es donde debo quedarme mientras busco trabajo, mientras busco hacer algo por mí mismo y no quedarme con los brazos cruzados en lo que dura este año. Me cuesta bastante, es verdad. No es que no haya estado fuera de la casa de mis viejos antes, pero quizás los kilómetros de distancia también pesan. El saber que si una tarde quiero verlos, es mucho más difícil tomar un bus y viajar por el día, como hacia cuando estaba en Chillán, sin embargo creo que el sacrificio siempre tiene una cuota de premio cuando realmente lo haces con buenas intenciones. Tampoco puedo ser injusto y decir que me he sentido solo, porque no lo he estado.
Me es raro de repente todo esto, cuando miro donde estoy, pensar en que fue lo que pasó para que decidiera venirme y llegar acá al sur, pero siento que debo quedarme un poco más, porque no han sido viajes en vano.
Debo decir que por parte de mis amigos he sentido harto apoyo, aunque por otro lado la lata de separarnos. Mi amiga Marité sobre todo, que hace ya varios meses nos hicimos yuntas y compartimos muchas cosas y aun lo hacemos cuando hablamos por MSN. El Rodrigo creo que en mi lugar hubiese tomado decisiones parecidas, por lo que siento que me entiende bastante. A la Clau la he sentido un poco más hostil al opinar sobre las decisiones y cambios por los que he pasado desde que comenzó este año, hasta menos cariño siento de su parte y aun no descubro el porqué, pero imagino que tendrá sus razones.
Bueno, harto ha pasado, pero me imagino que sería aburrido leer tanto detalle cuando no se ha estado ahí y por lo demás, quien quiera saber más, me preguntará. Por ahora pienso seguir con el intento de quedarme un poco más por estos lados. Ojalá Dios quiera lo mismo y que todo sea para mejor.

abril 10, 2009

Donde hubo fuego... quemaduras.


Mi amigo (E) me contó que su actual pareja (P) estaba recibiendo correos, mensajes e invitaciones a juntarse de parte de su ex (C), y que le parecía un tanto extraño, a pesar de lo normal que es todo, dentro de un cierto contexto que es mejor no mencionar.

Resulta que a opinión de los amigos de (E), es algo de lo que debiera cuidarse y no tomar tan a la ligera, pues es todos ven un claro intento de (C) por recuperar a (P), sin embargo (E) piensa que su pareja está en total libertad de ver a quien quiera y que el ex tiene todo el derecho a hacer intentos por recuperar a (P), yo le digo que a menos que esos intentos se transformen en ataques a él, porque ahi ya la cosa sería mas cuestionable. Por otro lado (P) dice que cenizas de esa historia ya no quedan, sin embargo por lo que he escuchado, quedaron algunas quemaduras.

Mi amigo no tiene problema alguno con el ex de su pareja, pero dice que a ratos se siente como el 3ero en la historia, porque fue el quien llegó más tarde al cuento.
¿Que podría yo aconsejar?... Quizás sea mejor esperar callado a que las cosas tomen rumbo, como ha pasado hasta ahora.

2018

¿Cuántos años han pasado desde la primera vez que publiqué en esta plataforma? Cerca de 10 probablemente. Volví para reencontrarme con pensa...