enero 31, 2007

Laguna de la plata 2007

Y terminó el viaje. Llegamos cansados, molidos y con la urgente necesidad de bañarnos, pero haber pasado esos cuatro días juntos a toda hora nos sigue haciendo más amigos y a pesar de las peleas que tuvimos y de los quiebres en el grupo que duraron un par de horas, no hay forma de sobrepasar lo genial que es hacer este viaje, ya por tercer año consecutivo y que al parecer volveremos a hacer el próximo año, pero eso depende sólo de cuanto demoremos en olvidar el cansancio que provoca el camino.

¿Que qué hicimos?, tomar muchas fotos (que fue mi trabajo), tomar litros de agua y bueno… digamos que “algo” de cerveza, ron, vino tinto... …PORQUE SI DIGO QUE NOS TOMAMOS HASTA LA CONFIANZA, seguramente que se me enoja más de alguno por estos lados, así que mejor obviemos eso y cuento más sobre el viaje.

Lo de la pelea fue mayormente por el cansancio que cada uno tenía y, en mí caso, porque por tercer año sentía que no había compañerismo entre nosotros durante el camino. O sea, que quien iba al principio iba por lo menos 200 metros más adelante que el siguiente y así, y no es por dármelas de buena onda, de mejor compañero o algo así, pero de verdad que si quien iba adelante, en este caso el Javier, hubiese ido tres veces más cansado que lo que yo iba en ese bendito camino, lo hubiese esperado a él o a quien hubiese sido. Creo que eso fue algo que nos tuvo con bastante “pica”, con él, y los picados éramos mayormente el Rodrigo y yo, luego el Yayo se sumó de alguna forma a nosotros.
El día domingo en la mañana, después de una noche donde el Javier y el Seba dieron algo de jugo y además reclamaban porque nosotros tres no queríamos darlo, despertamos temprano para ir a buscar leña, pero nos fuimos por el camino hasta llegar a la laguna siguiente: “añil”. Obviamente eso quebró la relación por esa tarde, porque además de haber dicho todo el viaje que no queríamos ir, terminamos yendo solos sin quienes más ganas tenían de ir. Cuando volvimos ninguno hablaba, ni ellos ni nosotros (nótese que se formó una especie de “2 bandos”). Pero al menos salimos todos ilesos de ese seudo quiebre.

Ese día en la mañana me encontré con la Eli y el Frank, dos amigos con los que fuimos muy cercanos hace unos años y que debido a que ellos salieron del colegio antes que yo (cuando me eché un año), nos terminamos separando, pero sin ninguna mala onda. El encuentro, particularmente con la Eli, sin desmerecer al Frank, fue genial. Después de dos años sin verla, la encontré tan genial como lo era cuando nos sentábamos a unos centímetros de distancia.


En lo que fue el viaje yo creo que estarían de acuerdo conmigo los demás en que hay que hacer mención honrosa a tres personas que conocimos el penúltimo día en la laguna: Carol, Felipe y Fabián. La verdad es que cuando subíamos a la laguna creo que nos encontramos con ellos y luego con el Yayo y el Rodrigo cuando subimos a la laguna “añil”, pero no sé en que momento quedamos de acuerdo para juntarnos por la noche.
Y resultó que fuimos, conversamos, tomamos y dimos un espectáculo que por primera vez tiene público, y puta que me dio vergüenza y que me puse rojo cuando la mañana después fuimos a despedirnos. Y es que como algo recuerdo haber dicho esa noche: “comúnmente ando más compuestito que lo que mostré esa noche”, y en realidad me doy cuenta que siempre ando bastante más compuesto que estos cuatro días, donde la desesperación por el agua me llevó incluso a hacer un hoyo en el barro y untar mi polerón para tomarme el agua que absorbía. ¡Que heavy!... pero en fin, ya estoy en San Carlos, son las cuatro de la mañana y en tres horas más debo viajar a Concepción por unos papales a mi Universidad y luego buscar arriendo para el año que empiezo en marzo.

Ah, por cierto, abrí un nuevo fotolog, después de decir que ya no quería uno. Y es que la verdad desde que cerré el anterior, perdí el contacto con varios de mis amigos y bueno, por sea caso llegan hasta aquí antes de llegar a mi log, paso el dato: http://www.fotolog.com/wurlitzer_x

…Que a todo esto tiene ese nombre porque la noche que carreteamos con los chicos de Chillán, dije que yo era como un wurlitzer cuando tomaba, porque lo que me pidieran que cantaba le hacía intento. Y por otro lado, aun está pendiente bajar canciones de “la renga”, el grupo que me dijo el Felipe que cantara ¡y que yo no había escuchado ni en pelea de perros!... será hasta el otro año, si es que, como dije antes, el cansancio es menor que las ganas de volver a bailar…: “¡¡¡palanca de cambio!!!”

2018

¿Cuántos años han pasado desde la primera vez que publiqué en esta plataforma? Cerca de 10 probablemente. Volví para reencontrarme con pensa...