Hace unos dias, en la biblioteca de mi viejo encontré varios libros que eran mios cuando más chico y que dejé ahí para que alguien más los leyera...
encontré cuadernos mios debajo de un escritorio, donde mis sobrino hace sus dibujos...
Me acordé de tantas cosas cuando me metí ahí debajo. Fue como volver a ser un niñito y esconderme ahi, a veces jugando otras veces arrancando de mis viejos, después de mandarme algun condoro, etc!
Hace algunos años me pasó lo mismo, en una época depre que tuve, y que después de casi un año termino, cuando haciendo caso a un consejo de alguien, traté de hacer cosas que solía hacer antes, cuando más niño... cosas que me relajaran. Entonces tomé uno de mis libros favoritos (De amor y de sombra - Isabel allende) y me senté en la vereda afuera de mi casa. Fue justo en ese momento que me di cuenta de que me había estado perdiendo hacer muchas cosas por pretender ser alguien más, por intentar crecer, no sentirme niño chico al lado de las personas con quienes estaba. Ya no disfrutaba darme una vuelta por el patio de mi casa, sentarme al sol sin quejarme de la calor, sentarme en el suelo por no ensuciar mi ropa, en fin. Muchas cosas que uno deja de hacer, porque supuestamente "ya no está en edad de ciertas cosas"...
Alguna vez dije que quería llegar a viejo siendo un cabro chico, revolcarme en la alfombra jugando con mis nietos, correr por los pasillos de la casa... cosas que uno olvida a medida que envejece... cuando niños anunciamos nuestros cumpleaños con un mes de anticipación, luego no queremos que nadie sepa que estamos un años más viejos, aunque rodeemos los 20, 30 años... nos comportamos como se debe, para no dar una male impresión, pero a veces eso hasta nos hace daño...
Como leí por ahi alguna vez, "lamentablemente la vida, es eso que se nos pasa mientras pensamos que hacer con ella"...
A mi favor puedo decir que trato de disfrutar de los detalles que pasamos por alto todos los días, pero a veces nuestro entorno nos hace dificil ese trabajo.