agosto 21, 2007

Detalles


Hace unos dias, en la biblioteca de mi viejo encontré varios libros que eran mios cuando más chico y que dejé ahí para que alguien más los leyera...
encontré cuadernos mios debajo de un escritorio, donde mis sobrino hace sus dibujos...
Me acordé de tantas cosas cuando me metí ahí debajo. Fue como volver a ser un niñito y esconderme ahi, a veces jugando otras veces arrancando de mis viejos, después de mandarme algun condoro, etc!

Hace algunos años me pasó lo mismo, en una época depre que tuve, y que después de casi un año termino, cuando haciendo caso a un consejo de alguien, traté de hacer cosas que solía hacer antes, cuando más niño... cosas que me relajaran. Entonces tomé uno de mis libros favoritos (De amor y de sombra - Isabel allende) y me senté en la vereda afuera de mi casa. Fue justo en ese momento que me di cuenta de que me había estado perdiendo hacer muchas cosas por pretender ser alguien más, por intentar crecer, no sentirme niño chico al lado de las personas con quienes estaba. Ya no disfrutaba darme una vuelta por el patio de mi casa, sentarme al sol sin quejarme de la calor, sentarme en el suelo por no ensuciar mi ropa, en fin. Muchas cosas que uno deja de hacer, porque supuestamente "ya no está en edad de ciertas cosas"...

Alguna vez dije que quería llegar a viejo siendo un cabro chico, revolcarme en la alfombra jugando con mis nietos, correr por los pasillos de la casa... cosas que uno olvida a medida que envejece... cuando niños anunciamos nuestros cumpleaños con un mes de anticipación, luego no queremos que nadie sepa que estamos un años más viejos, aunque rodeemos los 20, 30 años... nos comportamos como se debe, para no dar una male impresión, pero a veces eso hasta nos hace daño...

Como leí por ahi alguna vez, "lamentablemente la vida, es eso que se nos pasa mientras pensamos que hacer con ella"...

A mi favor puedo decir que trato de disfrutar de los detalles que pasamos por alto todos los días, pero a veces nuestro entorno nos hace dificil ese trabajo.

agosto 06, 2007

Una imágen, 1000 palabras


Ayer, después de mucho tiempo me puse a editar unas fotos que encontré en uno de mis discos más viejos. Son fotos mías desde el 2003 en adelante. Las puse juntas y agregué una actual y me pareció que casi veía las cosas que he pasado desde ese año hasta ahora. Estos 5 años han sido muy importantes, de hecho me atrevo a decir que el 2003 fue el año en que abrí los ojos y me di cuenta de quien soy, de que quiero, para donde voy y con quienes quiero continuar hacia allá. Obviamente que desde entonces se han agregado varias personas a ese grupo y también hay quienes ya no son parte de el, pero bueno, supongo que así son las cosas, aunque reconozco que me da harta lata pensar que entre las personas que hoy tengo, pudiese haber quienes en 5 años ya no estén conmigo.

¡Cuan cierto es el dicho de que una imagen vale más que mil palabras! De hecho esa foto que probablemente suba con este texto, muestra cinco imágenes mías en cinco años distintos y de cada año recuerdo algo en particular.

2003: Nunca me destaqué precisamente por ser un buen alumno, pero ese año toqué fondo. Me pasé el año flojeando terminé quedando “pegado”, algo que me trajo consecuencias que no me imaginaba, como haber perdido todo lo que conocía, perder varios de mis amigos más cercanos, mucho llanto, una seudo-depre por el miedo a llegar a un lugar totalmente desconocido e ir a dar al psicólogo un par de veces (hasta que me di de alta).

2004: Fue el año en que sufrí las secuelas de lo anterior, me sentía raro, yendo siempre de un lugar a otro para ver a mis amigos, a la vez teniendo que ir a clases para no repetir la historia, pasé el año limitado de muchas cosas. Me recuerdo serio, callado, piola.

2005: Fue donde creo q volví a ser yo, me volvió mi ánimo, mis forma de ser. Hice amigos en mi curso, conocí a personas fuera del colegio, me conocí a mi mismo, aprendí a ser yo mismo.

2006: Otro año de cambios. Me fui a la universidad, conocí personas y muchas cosas que aun en este año (2007) siguen conmigo, un año en el que realmente los atados conmigo mismo se terminaron.

¿Que más podría decir? Puede que en este preciso momento, habiéndome ido más o menos no más en el U, de todas formas me siento bien. El momento que estoy viviendo es algo indescriptiblemente pleno y pretendo continuar de esta forma, a pesar de los problemas que de repente se presentan, aprendí a no tirarme al suelo ni a bajar los brazos sin antes intentar las cosas un segunda vez.

De todas formas, tengo muchas cosas por concluir... hay tanto que tengo a medio terminar. Dios quiera que pueda hacerlo.

2018

¿Cuántos años han pasado desde la primera vez que publiqué en esta plataforma? Cerca de 10 probablemente. Volví para reencontrarme con pensa...