mayo 11, 2009

Tráfico de influencias


No se trata de dármelas de algo que no soy, ni opinar sobre algo que no tengo conocimiento, sino de hacer una crítica al manejo de ciertas situaciones que me ha tocado ver.

Desde que estoy en Villarrica, me ha tocado acercarme a un mundo que me era completamente ajeno, como lo son los campeonatos de cueca. No es que ahora esté con la manta puesta o que este participando de alguna manera que no sea como testigo, pues como digo, ni siquiera como testigo pensé llegar a participar de esto, hasta que conocí a una pareja de pololos que entraron a competir juntos por esta comuna, que tras años de competencias en niveles de menor edad entraban este año por primera vez a la categoría adultos.

Acompañando en los ensayos a la pancha y el kacho, como les dicen acá, vi un poquito de todo el trabajo que tiene que hacer una pareja para llegar a un regional de cueca y al verlos a ellos, recordaba también a la Yasnita Medina de San Carlos, que siempre supe lo fanática que es de la cueca y que ahora también estaba compitiendo en la VIII región. Tanto los chicos de Villarrica, como la Yasna en San Carlos llegaron sus regionales correspondientes, donde no clasificaron para el nacional, pero al parecer no todo sería tan simple como suena, ni solamente se trata de clasificar o no, sino de un “tráfico de influencias”, del que me habían hablado antes, que terminaba perjudicando parejas, comunas y regiones para beneficiar a otras, en fin. La parte oscura de estos campeonatos, que termina por alejarlo de ser una actividad sana, limpia, libre de rencores e injusticias. La mayoría de estas acusaciones no me constan y me imagino que a nadie le debe constar fehacientemente, pero siempre hay alguien que si sabe y termina filtrándose esa información. Si no estaba previamente arreglado, ¿Cómo es posible que antes de empezar la competencia a nivel comunal, o sea antes de ver a cualquier pareja bailar, se sepa quiénes serán los ganadores?, pues eso es lo que pasó tanto en la VIII como en la IX regiones y al parecer en varias más y por lo demás, se comenta que a la hora de ir al campeonato nacional en la ciudad de Arica, se debe hacer aportes a colegios e instituciones de la comuna para tener algo así como “mayor acercamiento”.

Sumando y restando, al parecer todo sería una limpieza de camino para hacer ganar a una región en particular, en este caso me pareció escuchar que sería a la región de los ríos, Valdivia, por lo cual voy a estar atento a ver si los resultados finales coinciden. Por mi parte insisto en que es una lástima que algo que para quienes lo vemos de afuera, parece tan bonito, lleno de arte y de sana competencia, tenga ribetes tan oscuros al verlo un poquito más de cerca. ¿Será que los organizadores, los famosos “delegados” y demás de verdad no vean entre tanta oscuridad?

¡¡¡Estos de la IX me están convirtiendo!!! ¡¡¡HELP!!!... No, broma. Puede que sea raro para mi mismo incluso el estar defendiendo parejas de cueca, pero algo que no me es raro es intentar defender las cosas en las que creo, personas que me parece hacen las cosas bien y son perjudicados por terceros y como dije al principio, no es que quiera dármelas de algo que no soy, ni opinar sobre algo que no tengo conocimiento, porque es verdad que cueca ni siquiera sé bailar, pero si hay algo de lo que sí sé, es sobre ser transparente, honesto y tratar de ir siempre con la verdad. Con harto cariño y fuerzas para que sigan adelante para la pancha y kacho en Villarrica y de mi San Carlos, para la Yasnita Medina.

mayo 02, 2009

Farándula en todos lados


Hace un rato estaba leyendo un artículo en el diario que encontré en el suelo del baño, donde se hablaba de farándula, relaciones personales que terminan siendo públicas y que todo el mundo comenta y opina sobre que debe o no hacer la pareja de la portada, si debe volver o no con la ex, si durarán más de dos semanas, sus problemas de plata, etc. Luego aparece el extenso comentario de “un amigo” de la parejita. No es que me interese mayormente la farándula, simplemente me hace llevar el caso a nuestras vidas, pensar en casos cercanos y lamentablemente siempre los hay. No digo que nunca haya caído en el juego de “pelar” a los que no están, de hecho con mis yuntas de cuando en vez descueramos a más de alguno(a), pero nunca con intención de hacer daño, aunque alguien pudiera decir que el pelambre nunca es bueno, pero nosotros lo hacemos quizás por ganas de reírnos un poco, de tirarlo a la talla, pero queda entre los cuatro o cinco que estemos en ese minuto. También nos pelamos entre nosotros, pero antes o después nos lo decimos en persona, por lo cual no hay mayor trascendencia en lo que se pueda comentar. Cuando el pelambre es en mala onda y entre amigos, la cosa cambia de color y pasa a ser mariconada. Me carga cuando empieza esa cadena de “tal persona dijo esto de ti… que tu dijiste esto de mi… yo dije esto de aquel…”, que es un palabreo típico cuando las cosas no se dicen de frente o no se aclaran cuando corresponde ponerle freno.
Muchas veces hay personas que echan a correr un comentario mal intencionado, una mentira mezclada con verdad para hacerla más difícil de aclarar, con el fin de que llegue a oídos de alguien en especial y eso provoque una cadena de reacciones, y de alguna forma obtener ganancia, sacar provecho de todas esas personas que pecando de inocentes se hicieron parte de un rumor que, pasa a ser casi una verdad al hacer ese recorrido de persona a persona.
Me pasa que cuando me enfrento a este tipo de rumores, creo fácilmente lo que se dice, pues como principio, creo en la buena intención de la gente, pero hay veces en que hay que ver más allá y poner una cuota de duda (el famoso beneficio de la duda que se debe dar a los acusados). Supongo que el que se repita a diario este tipo de cosas y que siempre nos encontremos con este tipo de cosas, nos da un poquito más de experiencia, para ir enfrentándolo de mejor forma cada vez.
Aclaro que a pesar de esto, no estoy decepcionado de la gente, de la vida, del mundo, de nadie… y lo aclaro porque es lo que pudiera entenderse según las últimas entradas de mi blog, ¿ok?... es sólo que debemos ver las dos caras. Si no nos encontráramos de vez en cuando con este tipo de personas, quizás no sabríamos apreciar cuando nos encontramos con alguien que si valga la pena.

2018

¿Cuántos años han pasado desde la primera vez que publiqué en esta plataforma? Cerca de 10 probablemente. Volví para reencontrarme con pensa...