septiembre 03, 2006

Explicaciones


Ver a Tito Fernández y a Quelentaro, fue sólo una parte de lo grandiosa que fue para mí la semana que termina, porque estar acompañado todos los días, estar cerca de la gente que quiero y me siento querido, poder compartir más tiempo con ellos y bueno, tantas otras cosas que nadie valoraría más que yo y quienes estuvieron conmigo, son parte de lo que hizo estos días tan especiales para mí.
De salud no he estado muy bien que digamos, pero se compensa con creces en cuanto a ánimo y aunque ya extraño esos momentos, es ahora cuando me toca ponerme las pilas de nuevo con la universidad, o más bien con los estudios, porque he perdido clases y me he desligado de obligaciones que debí asumir desde un principio, pero que postergué para poder repartir correctamente mi tiempo entre mi gente y las obligaciones que tengo es esta ciudad, donde a pesar de estar solo, siento que a ratos se transforma en mi cómplice, pues decir que voy a conce, es tan ambiguo como decir voy a salir, y esto me permite ir donde necesito estar, sin dar explicaciones.

¿Explicaciones?, casi nunca me las piden, pero a veces uno mismo siente esa tácita obligación de darlas. El día jueves, me llamó mi hermana Ruth para preguntarme donde estaba, pues ella no estaba cuando yo me fui de Coronel y no sé si fui yo quién se expresó mal o no me entendieron cuando dije que me iría, pero ellos suponían que yo volvería al día siguiente de irme, es decir el día miércoles, y ya era jueves y yo no aparecía. Sólo le dije que mis viejos ya sabían que me quedaría con un amigo y le traté de explicar lo que ya había explicado cuando salí. La cosa era que pensaron que tal vez me había molestado algo y por eso me había llevado mis cosas, pero la razón a eso era que yo sabía que estaría toda la semana fuera y que lo de irme donde un compañero a Concepción también lo era, por eso me había llevado todo.
Resulta que el día viernes, cuando volví a San Carlos, me llegó un mensaje que dejó preocupado el resto de la tarde. Un problema donde yo estaba en directa relación con el o los protagonistas, estaba pasando en Chillán, por lo que no alcancé a estas más de tres horas en mi casa y volví a viajar, y además esa noche era el concierto de los dos colosos del folcklore chileno.
Cerca de tres horas, tres cigarros, tres piscolas y mucha conversación después, me fui a dormir y ahí me puse a analizar los días que estaban pasando y los que estaban por venir, que sin duda podrían ser ambos igual de difíciles, pero intensos a la vez y por eso no quería q se terminaran. Comencé a sentir miedo y pena por tener que irme del lugar donde acababa de pasar días hermosos con personas increíbles y donde sabía que no volvería a estar al menos por un par de días o tal vez semanas, pues debía volver a eso que salí a hacer, estudiar, pero como ya dije antes: ¿qué saco con ir bien en los estudios si por dentro no estoy tan bien?, me explico, lo que quiero decir es que quiero estar bien en lo que hago, de igual forma que lo que siento… … si no es mucho pedir.

No hay comentarios.:

2018

¿Cuántos años han pasado desde la primera vez que publiqué en esta plataforma? Cerca de 10 probablemente. Volví para reencontrarme con pensa...